Confiar en uno mismo, para ser padres: Clave para tu Fertilidad

Era Agosto del año 2007, y un psicólogo llamado Joan Garriga escribía unas palabras sobre la confianza, sobre cómo confiar en uno mismo. Esas palabras, años después llegan a mis manos, y conociendo como conozco a este profesional MARAVILLOSO, solo puedo que transmitiros de manera íntegra lo que escribió, porque además tiene mucho que ver con vosotras, con vosotros.Confiar en uno mismo

De verdad que confiar en que va a salir bien, confiar en que me voy a quedar embarazada, confiar en que mi cuerpo es capaz de llevar un embarazo delante de una manera saludable, confiar, confiar, confiar, que voy a ser una buena madre…. Una parte del éxito de PsicoFertilidad Natural consiste en que las mujeres, acaban confiando en ellas mismas, en el proceso, en su cuerpo, en que son capaces de albergar vida, que confíen en su bebé….

Os dejo las palabras de Joan, como veréis nos vienen ni que pintadas, y da igual si estás buscando el embarazo de manera natural, si estás en tratamientos de reproducción asistida, da igual la forma, lo importante es confiar…. y ojo con la palabra “merecimiento”, te remueve algo???…

CONFIAR EN UNO MISMO

Confiar en uno mismo consiste en saber, con mente, cuerpo y alma que algo nos es posible y nos es merecido. Sin embargo, la verdadera confianza únicamente podemos disfrutarla en su justa medida, en el equilibrado fiel de la balanza.

Algunos, por ejemplo padecen déficit de confianza, y sabiendo o pudiendo más de lo que creen, se quedan cortos y cautos en sus acciones. Arriesgan poco, por debajo de lo que pueden. Entregan menos de lo que tienen y escatiman lo que atesoran. Más que humildes son cobardes y deberían reconocerse mayor grandeza.

Otros, por el contrario, padecen exceso de confianza, y sabiendo o pudiendo poco sobre algo, se encaraman en lo alto de un personaje inventado, y van más allá de sus conocimientos, capacidades y límites, pasando gato por liebre, causando estropicios o dañándose a ellos mismos. Arriesgan por encima de lo que pueden y la realidad les confronta con su verdad interior y les devuelve a sus límites. Deben aprender humildad.

Por tanto, la tarea consiste en saber con nitidez lo que nos es posible y merecido, matriz de la confianza. En la vida hay momentos en los que la mayoría podemos caer en estados de confusión y verlo todo negro, en los que nos asaltan las dudas sobre si conseguiremos lo que queremos, o si somos capaces de lograr aquello que nos proponemos o llegar a ser lo que queremos ser.

Nos asaltan pensamientos invalidantes del tipo: ‘no voy a ser capaz’, ‘no tengo las habilidades para conseguir lo que me proponga’ o ‘no lo merezco’ o ‘no es posible para mí’. A veces creemos que no somos tan buenos, inteligentes y dotados para llegar a lograr nuestras metas. Esto suponiendo que estemos en un momento en el que sabemos lo que queremos.

Son situaciones en las que estamos en contacto con el miedo e incluso nos quedamos paralizados, sin atrevernos a enfrentar la vida y dudamos de nosotros mismos. Una de las causas profundas de esta desconfianza es el concepto, muy arraigado en nuestra cultura, de que las cosas están bien o están mal, de que somos buenos o malos. Es decir, dividimos el mundo entre lo correcto y lo incorrecto, y nos enjuiciamos y condenamos a nosotros mismos.

No nos dejamos ser lo que somos, con todas nuestras partes y no confiamos en que nuestra manera de hacer las cosas puede ser tan válida como cualquier otra. Nos ponemos exigentes en que deberíamos ser de una manera determinada, normalmente nos exigimos ser perfectos.

En que consiste esta perfección, básicamente en que no tenemos que tener partes oscuras, aquellas que nosotros consideramos como negativas. Para algunos es no ser agresivos, ni miedosos, ni lujuriosos, para otros es no ser débiles, ni frágiles; para la mayoría es ser bondosos y querer a los demás.

La realidad es que tenemos miedo, nos enfadamos y nuestras pasiones y deseos nos arrastran a veces, y que hay algunas cosas con las que no podemos y otras que nos hacen sentir vulnerables ¿qué hacemos con estas emociones y estas necesidades?

Renegar de ellas e intentar ocultarlas, reprimirlas y negarlas, decir que ya no voy a ser así nunca más. Este es el error que cometemos, en nuestro interior sabemos que aunque las neguemos siguen estando ahí y nos sentimos incapaces y no confiamos en nosotros.

Aunque sabemos que esto forma parte de nosotros y que estamos haciendo mucha fuerza para reprimir ciertas actitudes. Sabemos que no somos como el ideal de perfección que queremos ser y no confiamos en nosotros mismos. Hemos aprendido a perseguirnos, a no aceptarnos como somos. Al enajenarnos de nuestra verdadera realidad perdemos nuestros puntos de apoyo. La realidad es que somos un todo muy complejo de valores, actitudes y capacidades….

Queda mucho por transcribir de este texto, pero lo haré en próximos artículos…

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2 Comentarios
  1. 25 Octubre 2016
  2. 25 Octubre 2016

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